Trujillo, la fuerza de la memoria

Por: María del Pilar Quiñones

 

Sólo le pido a Dios

Que el dolor no me sea indiferente

Que la reseca muerte no me encuentre

Vacía y sola sin haber hecho lo suficiente

Sólo le pido a Dios

Que lo injusto no me sea indiferente

Que no me abofeteen la otra mejilla

Después que una garra me arañó esta suerte

Sólo le pido a Dios

Que la guerra no me sea indiferente

Es un monstruo grande y pisa fuerte

Toda la pobre inocencia de la gente

Es un monstruo grande y pisa fuerte

Toda la pobre inocencia de la gente”

(León Gieco)

 

Entrar a la casa de la memoria de Trujillo, Valle del Cauca se dio en medio de la música y la alegría. Se escuchaba la marimba en la distancia, mientras gran cantidad de personar deambulaban por la casa.  La casa de la memoria estaba llena de vida, de ruido por el movimiento continuo de la gente. Las personas deambulaban leyendo los cuadros y relatos de la tragedia que hace 25 años azotó al municipio.

Llegar a la casa implicó el esfuerzo de subir una pendiente, de sudar para encontrar un lugar refrescante que bullía en animo y en disposición para empezar el día.  

Se sentía un ambiente de fiesta, todos preparándose para el recorrido. Era una conmemoración de los hechos trágicos que se vivieron, pero también era un clamor por la vida, por la lucha continúa en contra de la violencia y el olvido. La expectativa frente a lo que iba a pasar se sentía en el aire, jóvenes, adultos, acianos y niños se unían para clamar por la memoria. En un murmullo constante que iba tomando forma, nos encontrábamos todos esperando el inicio del recorrido. Estábamos en el lugar preciso, en el momento justo. Aguardando la señal para comenzar a caminar por la memoria de lo sucedido, a recordar invocando al pasado en el ejercicio de movernos en grupo, como un solo cuerpo.   

Revista Noche y Niebla No. 50

Revista Noche y Niebla No. 50 correspondiente al periodo Julio - Diciembre de 2014.

Descargar revista completa en PDF [+++]


El CINEP/Programa por la Paz y el Banco de Derechos Humanos y Violencia Política ven con preocupación las sistemáticas violaciones a los derechos humanos y al derecho internacional humanitario, así como la continuidad de los “falsos positivos”. Adicionalmente, inquietan las coincidencias encontradas entre violaciones de los derechos humanos y las zonas mineras. El Huila es ejemplo de los conflictos causados por la política minero-energética. La criminalización, represión, judicialización de la protesta y los desalojos forzosos son las victimizaciones que más afectan a esta población.  INFORME COMPLETO

Trujillo, la otra versión

Distribuir contenido